cambio hacia la miseria

La pandemia desnudó en nuestro país las graves deficiencias de nuestro sistema de salud originadas por una pésima administración de los recursos del Estado, que se da en todos los sectores públicos, por falta de profesionalismo de nuestros funcionarios, al no existir una carrera pública meritocrática, agravado con el cáncer de la corrupción que permanece enquistado en las entidades del Estado.

Una muestra de esta realidad la ha precisado el Ex Ministro de Economía Miguel Castilla, mencionando que cada año se dejan de ejecutar 15,000 millones de soles, los que son devueltos al tesoro público; en esa misma línea la Contraloría General de la República en uno de sus últimos reportes, ha informado que existen 867 obras paralizadas, las que representan una inversión de 16,871 millones de soles.

Ocultando esta realidad y actuando ideológicamente el candidato a la Presidencia de la República Pedro Castillo, desvía su discurso y pregona en calles y plazas que lo que se requiere es cambiar la Constitución, para solucionar el problema de la pobreza en nuestro país, sin mencionar que el capítulo económico de la misma, ha permitido reducir la pobreza del 58.7% en el 2004 al 20.6% en el 2019 y que el presupuesto público aumentó 400% en los últimos 20 años, con un crecimiento económico constante.

Adicionalmente la inversión extranjera directa anual se incrementó de un promedio de US$72 millones entre 1980 y 1993, a US$4,600 millones promedio desde entonces hasta el 2019; mientras la inversión privada generadora de puestos de trabajo se quintuplicó entre 1993 y el 2019, al pasar de 18,028 millones de soles a 101,002 millones de soles a precios constantes 2007 (El Comercio 30/11/20).

Irracionalmente Castillo en lugar de plantear soluciones a lo especificado en los dos primeros párrafos, quiere llamar a una Asamblea Constituyente generando innecesariamente mayor incertidumbre política y la paralización de inversiones con pánico financiero incluido, pretendiendo estatizar o nacionalizar a las grandes empresas existentes en nuestro país, dedicadas a la minería e hidrocarburos, ahuyentando 46 proyectos mineros con una inversión de 56 mil millones de dólares los que según el Ministerio de Energía y Minas están en cartera de inversión.

Eso no es todo, quiere restringir las importaciones engañando a la gente con el mito de la papa, diciendo que nuestro país importa este producto siendo el primer productor en Latinoamérica, originando sus bajos precios. Con saña y alevosía oculta que se importa el 0.35% de la producción nacional y no afecta en nada su precio, se adquieren pre fritas y congeladas por las pollerías y otros negocios de comida rápida.

Para aniquilarnos y terminar peor que Venezuela quiere revisar los Tratados de Libre Comercio que tenemos con 21 países y que nos han permitido ampliar nuestros mercados, lográndose envíos al extranjero de nuestros productos por US$48,000 millones en el 2020, según lo informado por Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).

 

Finalmente, una ciudad como Pucallpa netamente comercial sería seriamente afectada con estas medidas, ahuyentándose las inversiones que se requieren en la Región Ucayali y en la Amazonía, para generar puestos de trabajo dignos.

¡No actuemos en base a odios o resentimientos sociales!

¡Se necesitan cambios para generar riqueza, pero no para llevarnos a la miseria!

1 comentario en “Cambio hacia la miseria”

  1. Francisco Cabrera Ferreyros

    El rumbo hacia el cual nos dirige Perú Libre es el mismo de Venezuela, el modelo económico es el que llevó a la miseria al pueblo venezolano y a la escandalosa riqueza a la clase política dirigente que ha llegado a niveles tan grandes de escándalo (María Chávez y su fortuna de 4,500 millones de dólares sin haber trabajado nunca) que ya se oyen voces estruendosas de militares de alto rango del Ejército de Venezuela que llaman a terminar con la dictadura GENOCIDA y hambreador a de Maduro. Mayores ejemplos que el de Cuba y Venezuela, mayores testimonios que el de millones de venezolanos en las calles de Lima y aún caminando para escapar del régimen abusivo y ladron de Maduro y su cúpula parecen no ser suficientes para abrir los ojos de aquello que durante 30 años han sido inyectados con odio enfermizo contra Alberto Fujimori, EEL AMOR VENCE SIEMPRE, DIOS PUEDE MÁS, grito San Juan Pablo Segundo en su discurso contra la ideología de la división, lucha de clases y odio, en las manos de Dios pongo a mi país.

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